Saltar contenido principal

La creatividad como forma de cuidado

MARZO 2026

Desde Aidearte, Aída Pérez convierte el diseño y la comunicación en herramientas para visibilizar, sensibilizar y generar impacto social. Proyectos como Tócate las tetas demuestran que abordar temas delicados desde la creatividad no solo es posible, sino necesario.

En esta entrevista hablamos de procesos, alianzas, crecimiento empresarial y consolidación estratégica junto al BDCC, una experiencia que ha marcado el rumbo del estudio.

  • Crear con sentido: identidad y propósito de Aidearte

    Para empezar, ¿quién es Aída Pérez y cómo nace Aidearte? ¿De dónde surge la idea del rinoceronte?

    ¿?
    Soy una persona que tiene la creatividad en su ADN. Necesito crear para sentirme viva. Empecé a pintar con cuatro años y hubo un momento en el que mis padres me dijeron que se acababan las clases. Sentí que me quitaban parte de mí. Estuve dudando entre estudiar Arqueología o Bellas Artes, pero me decanté por Bellas Artes. Me especialicé en diseño y trabajé muchos años en agencias y estudios hasta que conceptualicé lo que hoy es Aidearte. El impulso definitivo llegó tras quedarme en desempleo durante la crisis. Decidí lanzarlo como fuera, no intentarlo no era una opción. Tuve la suerte de entrar en el programa Bizkaia Aktibatuz, impulsado por el Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación Foral de Bizkaia y la Universidad de Deusto. Aquello fue el revulsivo que necesitaba para convertir la idea en una realidad empresarial. La idea del rinoceronte que preguntas, nace de una metáfora muy personal: yo digo que viajo al mundo de las ideas, un espacio etéreo, lleno de colores y conceptos flotando. Ese concepto inicial es como un unicornio, algo mágico. Cuando lo bajo a tierra y lo convierto en proyecto, se transforma en un rinoceronte: una idea sólida, única y en los tiempos que corren casi en peligro de extinción.
  • ¿En qué momento decides dar forma a este proyecto y hacerlo crecer como empresa?
    Siempre tuve en la cabeza la idea de emprender porque necesitaba libertad creativa. Trabajar bajo determinadas direcciones creativas implica condicionamientos y limitaciones. Yo necesitaba salir de ahí, crecer personal y profesionalmente. Cuando terminé mi último trabajo por cuenta ajena, decidí dar el paso definitivo.
  • ¿Qué define hoy a Aidearte y qué tipo de proyectos desarrolláis?
    Hoy Aidearte se sostiene sobre cuatro pilares claros:
    • Perspectiva de género.
    • Inclusión social.
    • Sostenibilidad en sentido amplio, no solo ambiental, sino también social.
    • Conservación del patrimonio a través del lenguaje del diseño.
    Trabajo con grandes empresas nacionales e internacionales, pero también con pymes y proyectos pequeños. De hecho, me gusta mantener ese equilibrio porque los proyectos más pequeños permiten mayor libertad creativa. Los autoproyectos también son esenciales para el estudio, como Furosiki, Verdades como Puños o Tócate las tetas. Son parte de nuestra identidad.
  • La creatividad atraviesa todo vuestro trabajo, pero siempre con un trasfondo social. ¿Es algo que tenías claro desde el inicio?
    No, y en eso tengo que agradecerle mucho al BDCC. Entré en 2020, cuando llevaba cinco años con el estudio, buscando diferenciarme, pero no sabía verbalizar qué me hacía distinta. Recuerdo una tutoría en la que me dijeron: "Es que tú eres así, eres comprometida, pragmática, y todos tus proyectos llevan un trasfondo social". Yo no lo veía con claridad. El BDCC me ayudó a nombrar lo que ya era. Ese ha sido, probablemente, el mayor tesoro que me ha aportado: poder definir quién soy profesionalmente y cómo eso impregna el estudio.
  • Mirando atrás, ¿cómo ha evolucionado Aidearte desde sus primeros pasos hasta ahora?
    He pasado de algo muy pequeño y modesto a un estudio reconocido con premios nacionales e internacionales de diseño. Eso siempre está en tus sueños. Que reconozcan proyectos que has construido desde dentro, muchas veces sola, con todo lo que eso implica, es un orgullo enorme. No he cumplido todos los sueños, y me encanta que siga siendo así, porque eso significa que puedo seguir soñando.
  • Tocar, hablar, visibilizar. El proyecto "Tócate las tetas" y su impacto social.

    Tócate las tetas es uno de vuestros proyectos más reconocidos. ¿Cómo surge la idea?

    Surge en 2022, en un momento personal muy complejo. Estaba atravesando una crisis creativa y un fuerte síndrome de la impostora. Llegué a pensar en cerrar. Paralelamente, varias familiares fueron diagnosticadas con cáncer de mama. Aquello me atravesó por completo. Pensé que, aunque no me quedara creatividad, lo último que haría antes de rendirme sería esto. Durante varios días estuve pensando qué podía hacer. La idea explotó en mi cabeza y la ejecuté en una mañana. Era una oda a las tetas perdidas, a las mujeres que han dado su pecho por salvar su vida. Hoy es uno de los proyectos más reconocido del estudio y representa mi militancia social a través del diseño.
  • ¿Qué queríais provocar o cambiar cuando empezasteis a trabajar en él?
    Principalmente, concienciación. Tocarse tarde llega tarde. Tocarse pronto puede salvar tu vida o la de alguien cercano. Es una acción sencilla que salva tu vida, eliminar tabúes en eso y en cómo se puede representar a través del diseño una idea sencilla que pueda impactar a cualquier persona, sin necesidad de artificios para todos los públicos y desde el cuidado y el respeto. También quise recordar que los hombres, aunque en menor medida, también pueden tener cáncer de mama. Si conseguimos que chicas y chicos jóvenes se autoexploren y normalicen la conversación, ya es un triunfo.
  • Este proyecto se desarrolla en colaboración con Beatriz López. ¿Qué ha aportado esa alianza?
    Bea aporta fuerza. Cuando surgió el proyecto la llamé, le pedí ayuda y casi sin esperar a que le pidiera presupuesto me dijo: "Aida Vamos juntas en esto". La unión nos ha dado músculo, sororidad y estructura. Emprender tiene un componente de vértigo, especialmente siendo mujer. Cuando nos juntamos, aunque seamos pequeñas, podemos hacer cosas muy grandes.
  • ¿Cómo se combina la creatividad con la sensibilización en un tema tan delicado? ¿Qué tipo de reacciones o respuestas habéis recibido por parte del público?
    Con muchísimo respeto y mucha escucha. Hay muchas formas de vivir la enfermedad y todas merecen cuidado. Creativamente trabajamos desde la humildad, alineadas en una misma dirección. Escuchar a las mujeres que lo han vivido ha sido fundamental. Las respuestas han sido profundamente emocionantes. Muchas nos han dado las gracias por darles voz.
  • ¿Hay alguna historia, testimonio o momento que os haya marcado especialmente dentro del proyecto?
    Lo que más me ha marcado es que nos agradezcan el proyecto. Yo solo estoy haciendo lo que sé hacer: diseñar. Si eso mejora un poco la situación de alguien, ya merece la pena. Hemos conocido historias muy duras, otras de superación y otras que prefieren mantenerse en silencio. Esa diversidad de realidades es lo que más me ha impactado.
  • Crecer acompañada. La experiencia en el programa de consolidación del BDCC.

    ¿Cómo llegas al programa de consolidación del BDCC?

    Soy inquieta y siempre estoy buscando cómo mejorar. Formé parte de la primera promoción del programa del BDCC. Entré sin expectativas concretas, pero con muchas ganas. Lo que encontré fue una red potente de profesionales y una mirada estratégica que me ayudó a ordenar el estudio.
  • ¿Con qué necesidades o dudas entraste en el programa?
    Necesitaba parar, verbalizar y escribir lo que intuía. Los planes de empresa tradicionales se quedan en la superficie. Aquí trabajábamos desde la realidad emocional y empresarial de la industria creativa y de las personas que lo conformamos.
  • Tras tu paso por el BDCC, ¿ha cambiado tu manera de enfocar el futuro del proyecto?
    No, realmente no, porque yo tenía una idea muy clara de dónde quería ir y sigo teniéndola. Sí que es cierto que apunto más alto. Recuerdo en una tutoría con Juan que le comentaba que yo, haciendo una metáfora, yo me conformaba con comer menú del día, pero él me decía que no, que yo iba a comer a carta, y, además, que si yo quería menú degustación. Ahora, siempre que tengo algún momento de crisis creativa, me resuena la voz de Juan en mi cabeza y vuelvo a apuntar alto.
  • Si tuvieras que animar a otras creadoras o proyectos con impacto social a dar el paso de participar en el programa de consolidación, ¿qué les dirías?
    Sobre todo, lo que les diría es que intenten hacer un equipo de personas creativas multisectoriales, entender que estamos en una industria, que esto es un negocio, fuera parte de que vayamos haciendo hijos para empresas, es un negocio y lo tenemos que vivir como tal. O sea, tener un cierto desapego a esos proyectos porque tienen que volar más allá de casa. Y entenderlo como eso, un negocio.
  • Si tuvieras que animar a otras creadoras o proyectos con impacto social a dar el paso de emprender, ¿qué les dirías?
    Que lo hagan desde la sinceridad y la honestidad. Si el objetivo es solo la visibilidad o el retorno económico, se nota. La coherencia es clave. Y que construyan red. No solo profesional, también personal. Emprender puede ser muy solitario. Tener apoyo marca la diferencia. Yo he trabajado 15 años por cuenta ajena y aunque el estudio lleva 10 años, llevo 12 trabajando por cuenta propia. Trabajar así es otro nivel a todos los niveles.
  • BDCC y Aidearte: colaboración y futuro compartido tejiendo redes.

    ¿Puedes explicar la relación entre Aidearte y el BDCC?

    La relación en estos seis años ha sido más o menos continua, porque con los compañeros y compañeras seguimos teniendo relación, no toda la cercanía que nos gustaría porque al final el día a día nos come a todos, pero seguimos teniendo esa red, y la guardo con muchísimo cariño, y la activamos cuando es necesario y cuando no, también. A Itziar y Sandra les cuento qué estamos haciendo o en algún momento les he propuesto actividades que han salido y han tenido muy buena aceptación. Para mí, el BDCC es una herramienta estratégica para poner en valor la industria creativa en Euskadi.
  • ¿Qué sinergias surgen entre el BDCC y Aidearte?
    Desde la colaboración más plena y absoluta, hasta feedback sincero y luego clientes. Con mis compañeros y compañeras he trabajado para distintas empresas. La celebración de la entrega de diplomas del programa de consolidación la organizamos en nuestro equipo y yo llevé toda la parte gráfica. Son todo aprendizajes, son experiencias que te llevas para siempre y conexiones que permanecen.
  • ¿Cómo contribuye el BDCC a tus objetivos?
    Contribuyó y contribuye porque ayuda a que el panorama creativo trascienda más allá de los muros de la propia endogamia de las personas creativas. Sí que creo que tenemos un reto y es saber comunicar mejor para qué sirve la industria creativa en general. En mi caso concreto, que el diseño es una herramienta y no un gasto, es una inversión siempre para bien. El que haya un organismo en Euskadi potente que nos dé luz a las personas que estamos trabajando aquí, dentro y fuera del Estado, incluso en Europa, es una suerte.

OTRAS NOTICIAS

Únete

¿Quieres formar parte del BDCC y estar al tanto de todas las novedades?

Orientación
TAKE A
LOOK!!!

¿Necesitas Consejo u Orientación?

¿Estás buscando herramientas de reflexión o asesoramiento en torno a tu proyecto, empresa u organización?

Con nuestra experiencia y nuestra red, te apoyamos en tus retos empresariales a través de un completo catálogo de herramientas y diferentes servicios de asesoramiento personalizado.

Te ayudamos con tu negocio
info@basquedcc.eus

El uso de cookies tiene como objetivo el análisis del uso de este sitio web. Para obtener más información, consulte nuestra política de cookies.

Euskadi, bien común